Tras mi anterior artículo sobre los «Phrygiens», varios lectores preguntaron cómo funcionan realmente los servicios, qué significan las famosas «fichas», cómo operan las investigaciones administrativas y quién controla el sistema. Este dossier vuelve a los textos públicos, informes oficiales e instituciones de supervisión.
Este dossier no revela información clasificada, identidades de agentes, fuentes, métodos operativos no públicos ni vulnerabilidades. Se limita al Derecho, los documentos oficiales y los informes públicos de control. Cuando el Derecho protege un detalle, el artículo se detiene en esa frontera.
Política e inteligencia: informar al ciudadano sin revelar el secreto
La inteligencia fascina porque evoca inmediatamente operaciones clandestinas, escuchas, agentes encubiertos e información clasificada. Sin embargo, antes de ser un universo secreto, la inteligencia francesa es una política pública regulada por la ley. El Código de Seguridad Interior establece que los servicios actúan bajo la autoridad del Gobierno, respetando la ley y las orientaciones definidas al más alto nivel del Estado. Su función general es preventiva: comprender una amenaza, anticipar su evolución, informar la decisión política y, cuando el Derecho lo permite, contribuir a obstaculizar una acción hostil antes de que produzca todos sus efectos. Por eso la inteligencia no se confunde ni con la policía judicial, que acredita infracciones con vistas a un procedimiento penal, ni con la justicia, que juzga, ni con la disciplina administrativa, que sanciona incumplimientos profesionales.
Esta distinción es fundamental para comprender todo lo demás. Una información puede ser pertinente para un servicio de inteligencia sin constituir una prueba penal. Una persona puede suscitar una preocupación de seguridad sin ser culpable de un delito. Una administración puede comprobar la compatibilidad de un comportamiento con una función sensible sin abrir un procedimiento disciplinario. A la inversa, que una información haya sido recopilada o que un nombre figure en un tratamiento no significa que la persona sea considerada peligrosa, culpable o permanentemente vigilada. «Fichado», «vigilado», «señalado», «radicalizado», «habilitado» o «investigado» remiten a realidades jurídicas diferentes.
La otra clave es la prevención. La inteligencia no está concebida para esperar sistemáticamente a que se haya consumado un atentado, una operación de espionaje, un sabotaje, una captación tecnológica o una acción criminal organizada. Busca señales, las cruza, las jerarquiza y las sitúa en contexto. Eso no concede carta blanca a los servicios: la actuación debe inscribirse en una finalidad prevista por la ley, ser necesaria y proporcionada, y las técnicas de vigilancia más intrusivas están sometidas a un régimen específico de autorización y control. El Derecho moderno de la inteligencia francesa se ha estructurado en gran medida alrededor de este equilibrio entre anticipación y libertades públicas, especialmente desde la ley del 24 de julio de 2015.
Fuentes de encuadre: Código de Seguridad Interior, libro VIII; DGSI, «Nuestras misiones»; DGSE, «Nuestras misiones».
Los «Phrygiens»: lo que está establecido, lo que se declara y lo que no sabemos
El punto de partida de este dossier es político, pero no debe convertirse nunca en partidista. Varios artículos de prensa informaron en 2026 de la existencia de una red informal de altos funcionarios próximos a La France insoumise, apodada «les Phrygiens», que trabajaría en análisis y en la preparación de una eventual alternancia. En junio, Le Monde evocaba una treintena de miembros según la presentación de LFI; en agosto, otras publicaciones, apoyándose en particular en el testimonio anónimo de un responsable del grupo, hablaron de una cifra cercana a ochenta. Son declaraciones e informaciones periodísticas, no un censo administrativo certificado.
La primera precaución consiste en separar lo que sabemos de lo que suponemos. La existencia pública de una red presentada de ese modo está documentada. En cambio, no existe una lista pública exhaustiva que permita verificar la identidad de todos sus miembros, la administración de origen, el nivel jerárquico o la realidad de cada implantación reivindicada. Tampoco disponemos, sobre esa única base, de elementos públicos que demuestren que los miembros utilicen información confidencial, tiempo de trabajo, medios materiales del Estado o prerrogativas administrativas en beneficio de una organización política.
La segunda precaución es igual de importante: ninguna fuente pública consultada permite afirmar que la DGSI, la DNRT u otro servicio de inteligencia vigile a los Phrygiens como grupo, que estén colectivamente «fichados» o que su existencia sea asimilada a una amenaza contra la seguridad del Estado. La proximidad a un partido legal, la afiliación política o la producción privada de ideas no constituyen por sí mismas una finalidad de inteligencia. Un eventual paso hacia la deontología, la disciplina, una investigación de seguridad o la inteligencia depende de hechos concretos, de la función ejercida y del marco jurídico aplicable.
Precisamente esa ausencia de automatismo hace interesante la cuestión. Una democracia debe proteger simultáneamente la libertad política de los agentes públicos como ciudadanos y la neutralidad del aparato administrativo en el ejercicio de sus misiones. Este dossier no pretende ni absolver abstractamente una red cuyas prácticas internas desconocemos ni atribuirle comportamientos de los que no tenemos prueba; busca determinar qué reglas permitirían calificar los hechos si mañana aparecieran elementos verificables.
| Nivel | Lo que puede escribirse seriamente |
|---|---|
| ESTABLECIDO / PÚBLICO | Desde 2026 se informa públicamente de una red llamada «Phrygiens», presentada como un grupo de altos funcionarios próximos a LFI que preparan una eventual alternancia. |
| DECLARADO / NO VERIFICADO DE FORMA EXHAUSTIVA | Las cifras anunciadas han pasado aproximadamente de 30 a 80 según épocas y fuentes; ninguna lista pública permite verificar a todos los miembros. |
| NO ESTABLECIDO PÚBLICAMENTE | No hay prueba pública, sobre esta sola base, de utilización de información confidencial o de medios administrativos con fines partidistas. |
| NO ESTABLECIDO PÚBLICAMENTE | No hay base pública para afirmar un fichaje o vigilancia colectiva por la DGSI, la DNRT u otro servicio. |
¿Puede un funcionario estar políticamente comprometido? La frontera jurídica
El primer principio suele olvidarse: un funcionario no deja de ser ciudadano al entrar en la Administración. El artículo L. 111-1 del Código General de la Función Pública garantiza la libertad de opinión de los agentes públicos. Un agente puede tener convicciones, votar, afiliarse a un partido o sindicato, participar en la vida pública y, con las reglas particulares de determinadas funciones, ejercer responsabilidades políticas. El estatuto no impone neutralidad interior de la conciencia; organiza la neutralidad de la acción pública.
El segundo principio es el reflejo del primero. Los artículos L. 121-1 y L. 121-2 obligan a ejercer las funciones con dignidad, imparcialidad, integridad y probidad y, en el ejercicio de esas funciones, a respetar la neutralidad. Esa precisión es esencial: prohíbe convertir el servicio público en instrumento de propaganda, favorecer o perjudicar a un usuario por sus opiniones, orientar una decisión administrativa para satisfacer un interés partidista o utilizar la autoridad vinculada al cargo para promover una organización política.
A ello se añade el deber de reserva, que no es una prohibición general de hablar de política, sino una exigencia de mesura cuya intensidad depende del rango, las circunstancias, la publicidad y la forma de las declaraciones. Y existe una frontera mucho más nítida: el secreto profesional y la discreción profesional. Un análisis político redactado en casa a partir de estadísticas públicas, informes del Tribunal de Cuentas y artículos de prensa no es jurídicamente equivalente a transmitir una nota interna de un ministerio, una base nominativa, un arbitraje no publicado, información económica confidencial o un documento clasificado.
También cuenta la prevención de conflictos de intereses. La pertenencia a un partido no constituye automáticamente un conflicto; sería diferente si un agente utilizara su posición para favorecer una organización a la que pertenece, neutralizar un control, acceder a información ajena a sus funciones u orientar discretamente una decisión en beneficio de su campo político.
Preparar fuera del servicio, con medios propios y documentos públicos, escenarios de reforma o notas de política pública puede formar parte de la participación cívica. Utilizar medios administrativos, solicitar a subordinados durante el horario de trabajo, explotar una base reservada, comunicar documentos no públicos o influir en una decisión en nombre de un interés partidista cambiaría radicalmente la calificación. Entre ambos extremos existen zonas grises que deben apreciarse según los hechos.
¿Quién hace qué? Primer círculo, segundo círculo y coordinación
El gran público suele hablar de «los servicios secretos» como si existiera una única organización. En realidad, Francia dispone de una comunidad de inteligencia organizada en varios círculos. El artículo R. 811-1 del Código de Seguridad Interior designa seis servicios especializados, a menudo llamados «primer círculo»: DGSE, DRSD, DRM, DGSI, DNRED y TRACFIN. A su alrededor se encuentran, entre otros, la Coordinación Nacional de Inteligencia y Lucha contra el Terrorismo, el Centro Nacional de Contraterrorismo, la Academia de Inteligencia y la Inspección de los Servicios de Inteligencia.
El «segundo círculo» reúne servicios que no son especializados en el sentido del artículo R. 811-1, pero que pueden contribuir a la política de inteligencia para determinadas finalidades y técnicas. Entre ellos figuran la DNRT, unidades especializadas de policía y gendarmería, la Dirección de Inteligencia de la Prefectura de Policía de París y el Servicio Nacional de Inteligencia Penitenciaria. Su competencia no es general: los textos precisan servicio por servicio las finalidades y técnicas autorizadas.
La coordinación evita que servicios con captores y competencias diferentes trabajen en silos. Una operación de injerencia puede incluir una dimensión diplomática en el extranjero, contactos humanos en territorio nacional, movimientos financieros, captación industrial e intrusión informática. Ningún servicio posee por sí solo todos los sensores.
Los seis servicios especializados: seis profesiones diferentes detrás de una misma palabra
DGSE - Dirección General de Seguridad Exterior
La DGSE es el servicio de inteligencia exterior. Depende del Ministerio de las Fuerzas Armadas, recopila en el extranjero información protegida o difícilmente accesible, la cruza, la analiza y produce inteligencia estratégica para las máximas autoridades. Sus misiones públicas incluyen terrorismo, proliferación, crisis geopolíticas, injerencias extranjeras y ciberamenazas. Cuenta con agentes de terreno, analistas, lingüistas, ingenieros, especialistas ciber, técnicos, juristas y funciones de apoyo.
DGSI - Dirección General de Seguridad Interior
La DGSI depende del Ministerio del Interior y es competente en seguridad interior. Su espectro público comprende prevención del terrorismo y extremismos violentos, contraespionaje, protección del patrimonio económico y científico, ciberamenazas, contraproliferación y actividad de policía judicial especializada. Su misión de contrainjerencia busca detectar operaciones de Estados u organizaciones extranjeras dirigidas contra instituciones, empresas, laboratorios, conocimientos o personas.
DRM - Dirección de Inteligencia Militar
La DRM produce inteligencia de interés militar: capacidades, intenciones y posibilidades de acción de fuerzas armadas extranjeras, grupos armados, empresas militares privadas u organizaciones susceptibles de afectar a los intereses franceses. Informa a las autoridades civiles y militares y apoya directamente a las fuerzas desplegadas.
DRSD - Dirección de Inteligencia y Seguridad de la Defensa
La DRSD es el servicio de contrainjerencia de la esfera de defensa. Su misión es «informar para proteger»: detectar amenazas contra personal militar y civil, información clasificada, materiales, instalaciones, fuerzas desplegadas e industria de defensa, frente a terrorismo, espionaje, sabotaje, subversión, crimen organizado y ciberamenazas.
DNRED - Dirección Nacional de Inteligencia e Investigaciones Aduaneras
La DNRED es el servicio aduanero de inteligencia del primer círculo. Actúa contra gran criminalidad organizada, tráficos, blanqueo, determinadas defraudaciones fiscales y aduaneras, falsificación, bienes culturales, elusión de sanciones y contraproliferación. Su papel muestra hasta qué punto las fronteras entre seguridad nacional, flujos comerciales, crimen organizado y sanciones internacionales son porosas.
TRACFIN - inteligencia financiera
TRACFIN es la unidad francesa de inteligencia financiera. Recibe declaraciones de sospecha de profesionales sujetos a las obligaciones contra el blanqueo y la financiación del terrorismo, así como información de administraciones asociadas y unidades extranjeras. Analiza estos datos en materia de criminalidad económica y financiera, fraude a las finanzas públicas y defensa de los intereses fundamentales de la Nación.
Lo que sabemos sobre costes y efectivos
La inteligencia es costosa, pero es falso afirmar que el ciudadano no puede saber nada de lo que financia. El informe público 2025 de la Delegación Parlamentaria de Inteligencia indica que catorce programas presupuestarios contribuían en 2024 a esta política pública y que los créditos de pago en fondos ordinarios alcanzaban 3.400 millones de euros, un 10,26 % más en un año. Los seis servicios especializados sumaban 16.150 agentes en 2024, frente a 15.816 en 2023 y 14.912 en 2020. Los servicios del «segundo círculo» totalizaban 4.177 agentes.
La transparencia se detiene deliberadamente antes de ciertos detalles. El mismo informe contiene pasajes sustituidos por asteriscos. Los fondos especiales están sujetos a un control particular, pero no se exponen al público como un presupuesto administrativo ordinario. En una democracia, secreto no significa ausencia de control; significa que ciertos controles se confían a parlamentarios, magistrados o autoridades habilitadas.
¿Cómo se transforma una información en inteligencia?
Una información bruta todavía no es inteligencia útil. El trabajo comienza con una pregunta: ¿qué amenaza hay que comprender, qué decisión hay que informar, qué vulnerabilidad hay que comprobar? Las informaciones pueden proceder de fuentes abiertas, señales, socios institucionales, fuentes humanas, dispositivos técnicos autorizados o datos de otras administraciones cuando la ley permite su transmisión. La inteligencia nace del cruce: un dato aislado puede ser falso, incompleto, mal interpretado o manipulado. Los analistas comparan fuentes, buscan incoherencias, evalúan fiabilidad, reconstruyen cronologías y distinguen lo cierto, probable, posible o no confirmado.
Una vez consolidada, la información puede integrarse en un expediente, alimentar una nota, justificar una solicitud de vigilancia adicional dentro del marco legal o ser descartada. El objetivo no es acumular datos sino convertir una masa de información en una apreciación utilizable por quien decide.
Las siete finalidades legales que encuadran las técnicas de inteligencia
El artículo L. 811-3 del Código de Seguridad Interior es esencial para comprender los límites jurídicos. No permite vigilar a alguien simplemente porque un servicio lo encuentre «interesante». Las técnicas del libro VIII deben vincularse a la defensa y promoción de los intereses fundamentales de la Nación previstos por la ley:
- independencia nacional, integridad territorial y defensa nacional;
- intereses principales de la política exterior, compromisos europeos e internacionales y prevención de injerencias extranjeras;
- intereses económicos, industriales y científicos mayores de Francia;
- prevención del terrorismo;
- prevención de atentados contra la forma republicana de las instituciones, reconstitución de grupos disueltos y violencias colectivas susceptibles de afectar gravemente a la paz pública;
- prevención de la criminalidad y delincuencia organizadas;
- prevención de la proliferación de armas de destrucción masiva.
La legalidad depende de la competencia del servicio, la finalidad, la necesidad, la proporcionalidad, la duración y las garantías aplicables. La CNCTR examina las solicitudes y controla su ejecución.
Vigilancia técnica: lo que controla la CNCTR
La ley prevé varias familias de técnicas: acceso a determinados datos de conexión, interceptaciones de seguridad, dispositivos de localización o captación y recogida de datos informáticos bajo condiciones legales. No todos los servicios pueden utilizar todas las técnicas para todas las finalidades. Este dossier no describe su aplicación operativa.
La Comisión Nacional de Control de las Técnicas de Inteligencia (CNCTR), creada por la ley de 2015, controla la legalidad de estas técnicas. Interviene a priori emitiendo un dictamen antes de la decisión del Primer Ministro y a posteriori verificando en los servicios la conformidad de la ejecución. Su informe 2025, publicado en junio de 2026, indica que 25.332 personas fueron objeto de vigilancia mediante técnicas domésticas y que se presentaron 100.813 solicitudes de aplicación, frente a 24.308 personas y 98.883 solicitudes en 2024. Una misma persona puede dar lugar a varias solicitudes, por lo que ambas cifras no son equivalentes.
En 2025, la prevención de la criminalidad organizada afectó a 7.599 personas, el 30 % del total, y la prevención de injerencias extranjeras a 6.290, frente a 5.458 en 2024. La CNCTR realizó 120 controles a posteriori y alertó también sobre sus propias limitaciones de medios.
A RETENER - VIGILANCIA ≠ FICHAJE. Un fichero puede contener información sobre una persona sin que se utilice actualmente contra ella una técnica de vigilancia. A la inversa, una autorización de vigilancia obedece a un régimen específico. La CNCTR controla técnicas; la CNIL interviene especialmente sobre tratamientos de datos y derechos.
Información, nota, fichero, ficha S, investigación administrativa: no confundirlo todo
La palabra «ficha» se ha convertido en un atajo mediático que oculta realidades diferentes. Una información bruta puede ser un señalamiento o un hecho recopilado. Una nota de inteligencia es un documento de análisis. Un tratamiento automatizado es una base organizada conforme a finalidades y reglas. Una ficha S es una categoría particular del FPR. El FSPRT se centra en la radicalización de carácter terrorista. PASP y GIPASP sirven a la prevención de amenazas contra la seguridad pública o del Estado. EASP conserva datos útiles para investigaciones administrativas de seguridad. ACCReD facilita el cruce autorizado de varios tratamientos. Estos mecanismos pueden aparecer en una misma situación sin ser equivalentes.
La «nota blanca» es otra realidad. En el contencioso administrativo pueden presentarse notas de inteligencia sin revelar fuentes ni modalidades de obtención. Los jueces no les conceden un valor automático: examinan precisión, carácter circunstanciado y posibilidad de contradicción compatible con el secreto. Una nota no se convierte en prueba irrefutable por proceder de un servicio.
La ficha S exige también una aclaración: pertenece al FPR, pero «persona buscada» no significa necesariamente «buscada para ser detenida». Según las categorías e instrucciones, el fichero puede servir para informar a los servicios cuando una persona es controlada. La CNIL recuerda que una inscripción no prueba por sí sola peligrosidad ni vigilancia activa. La DGSI explica igualmente que la ficha S no es una escala secreta de radicalización.
Las «notas blancas»: cuando la inteligencia entra en la decisión administrativa
Una nota blanca presenta a una autoridad administrativa o al juez elementos útiles sin revelar, en la versión comunicada, la identidad del servicio o del funcionario de origen y, sobre todo, sin exponer fuentes humanas, medios técnicos o investigaciones cuya divulgación pudiera comprometer una operación o poner a alguien en peligro. La finalidad es permitir que la administración y el juez conozcan lo necesario protegiendo las fuentes, las investigaciones en curso y, cuando procede, el secreto de defensa nacional.
Por ello se las describe a veces como «pruebas secretas», fórmula engañosa. Cuando una nota blanca se utiliza ante el juez administrativo puede incorporarse al debate contradictorio. La persona afectada puede discutir los hechos. El juez no debe considerar verdadero el documento por su origen. La jurisprudencia insiste en precisión, circunstancias, coherencia y posibilidad de confrontarlo con las explicaciones del recurrente. Una nota detallada y corroborada puede pesar mucho; una nota vaga, antigua, general o no sustentada puede ser insuficiente.
Las decisiones del Consejo de Estado ilustran esta lógica. En varios asuntos de 2016 aceptó notas blancas circunstanciadas cuyo contenido no había sido invalidado por el debate. Otras decisiones muestran que una medida puede anularse si la nota es demasiado antigua o imprecisa. En abril de 2026, la CAA de París descartó una prohibición administrativa del territorio cuando el ministro se había limitado esencialmente a una nota que afirmaba una amenaza grave sin hechos suficientemente precisos. Proteger la fuente no elimina la exigencia de demostración.
La nota blanca tampoco debe confundirse con la imagen histórica de una «ficha blanca» supuestamente mostrada a quien pedía su expediente a los antiguos RG. Durante mucho tiempo, en los ficheros de seguridad, el ciudadano podía recibir únicamente la información de que la CNIL había realizado las verificaciones necesarias sin conocer el contenido. Esa opacidad procesal pudo alimentar la impresión de que existía un expediente lleno aunque el interesado no viera nada.
El fichaje de los ciudadanos: la herencia singular de los Renseignements généraux
Para comprender las inquietudes actuales hay que volver a los antiguos RG. Durante buena parte del siglo XX no se ocupaban únicamente de violencia política, orden público o extremismos. Practicaban también inteligencia política, social y territorial para informar al Gobierno y a los prefectos sobre vida política, movimientos sociales, sindicatos, organizaciones, personalidades influyentes y evolución de la opinión. Ello produjo numerosos expedientes nominativos. El informe parlamentario de 2009 recuerda que las actividades de los RG incluyeron durante mucho tiempo la recogida de información sobre partidos políticos e incluso, en ocasiones, la vida privada de personalidades.
El decreto de 14 de octubre de 1991 es revelador. Recordaba que la prohibición de conservar datos sobre opiniones políticas, filosóficas o religiosas y afiliación sindical se aplicaba a los RG, pero preveía excepciones encuadradas. Podían conservar información sobre actividades políticas, filosóficas, religiosas o sindicales cuando se relacionara con personas susceptibles de afectar a la seguridad del Estado o pública, cuando fuera necesaria para determinadas habilitaciones sensibles, o cuando concerniera a personas que ejercieran o solicitaran mandatos políticos, sindicales o económicos o desempeñaran un papel significativo, siempre que fuera necesaria para permitir al Gobierno apreciar y anticipar la situación.
Así se entiende por qué el «fichaje político» no puede reducirse a dos slogans. Históricamente, la ley permitió registrar datos reveladores de actividades políticas para ciertas finalidades. Al mismo tiempo prohibía seleccionar una categoría de personas basándose únicamente en esos datos e imponía restricciones de acceso, revisiones periódicas y control de la CNIL. No era jurídicamente una licencia general para crear un fichero de las opiniones de toda la población, pero sí existía una capacidad importante de documentación nominativa de la vida política.
La distinción entre «opinión» y «actividad» es fundamental. Registrar que una persona dirige una sección local, organiza reuniones, participa en manifestaciones, pertenece a un servicio de orden o desempeña un papel activo describe actividades; en conjunto, esas actividades pueden revelar una orientación política. Por ello el Derecho contemporáneo trata estos datos como especialmente sensibles.
¿Podía una persona pedir consultar su «ficha RG»?
Sí, pero no como un expediente administrativo ordinario. La ley Informática y Libertades de 1978 estableció derechos sobre la información nominativa. Para ficheros relativos a seguridad del Estado, defensa o seguridad pública, el acceso era indirecto: la persona acudía a la CNIL y un miembro habilitado realizaba las verificaciones, podía examinar los datos y solicitar su rectificación o supresión.
En los años ochenta, la respuesta podía limitarse a «se han efectuado las verificaciones necesarias». No revelaba qué se había encontrado ni permitía siempre saber si existía un expediente. La lógica era evitar confirmar a una persona realmente vigilada que había atraído la atención del servicio, pero para el ciudadano creaba una fuerte asimetría.
El decreto de 1991 abrió algunas posibilidades de comunicación cuando los datos no comprometían la seguridad del Estado, la defensa o la seguridad pública. Si los RG no poseían información, la CNIL podía indicarlo. Si la comunicación era peligrosa, el ministro podía oponerse, pero la CNIL seguía verificando y podía hacer corregir o borrar datos inexactos o caducados.
El control no era simbólico: el informe CNIL de 1990 registró 401 intervenciones de acceso indirecto para el Ministerio del Interior, con 160 situaciones sin ficha, 145 fichas sin necesidad de supresión, 19 supresiones parciales y siete totales. Aproximadamente el 15 % de las personas para las que existía ficha o expediente obtuvieron una supresión parcial o total. El sistema podía corregir expedientes, y la existencia misma de supresiones prueba que podían contener información discutible, obsoleta o injustificada.
¿Por qué esta opacidad puede plantear un problema democrático?
El secreto de la inteligencia no es antidemocrático por naturaleza. Revelar sistemáticamente fuentes, fechas, aproximaciones o cruces haría imposible parte del trabajo. El problema aparece cuando la documentación nominativa afecta a elementos políticamente sensibles y la persona tiene pocos medios para saber qué se registra. Le resulta difícil demostrar que un dato es falso, descontextualizado, atribuido a otra persona u obsoleto. La CNIL y el juez actúan precisamente como terceros de confianza capaces de ver lo que el ciudadano no puede ver directamente.
Existe además un riesgo de efecto disuasorio. Afiliarse a un partido legal, asistir a una reunión, manifestarse pacíficamente, firmar una petición o defender una convicción no debe convertirse por sí solo en indicio de peligrosidad. Si cada actividad política se percibiera como una huella nominativa duradera susceptible de afectar a una habilitación o contratación, algunos ciudadanos podrían renunciar a libertades legales. Documentar una amenaza contra el orden público no es cartografiar las opiniones de la población por comodidad del poder.
¿Estaban «todos fichados» los militantes del Front national?
Las fuentes permiten afirmar un seguimiento importante, pero no que todos los militantes fueran automáticamente fichados. No existe prueba pública de una instrucción general según la cual poseer el carné del FN generara por sí solo una ficha individual. El decreto de 1991 prohibía seleccionar una categoría únicamente por información relativa a sus actividades políticas.
Sí están documentados varios hechos. El seguimiento de la actividad y del funcionamiento interno de los partidos fue durante mucho tiempo una misión tradicional de los RG. Esa misión terminó oficialmente por una circular del 3 de enero de 1995. A partir de entonces, el Front national como partido no debía ser objeto de seguimiento de su funcionamiento interno, pero continuaba la vigilancia de individuos o grupos susceptibles de recurrir a la violencia, alterar gravemente el orden público o pertenecer a extremismos violentos.
En 1999 Jean-Pierre Pochon explicó ante una comisión parlamentaria que los RG seguían a grupos neonazis, ultranacionalistas, skinheads, ciertas empresas de seguridad influenciadas por militantes de extrema derecha y redes de mercenarios, y que algunos perfiles aparecían en el Departamento Protección Seguridad (DPS) del FN. El informe parlamentario mencionó también una estimación de unos mil elementos más o menos estables del DPS a finales de 1998. Esto acredita seguimiento real y documentado, no fichaje automático de todos los afiliados.
De los RG a PASP y GIPASP: el debate cambió de marco
Los RG desaparecieron como dirección central en 2008. Parte de sus misiones de seguridad se integró en la DCRI junto con la DST; la DCRI se convirtió en DGSI en 2014. La inteligencia territorial siguió otra trayectoria y, desde 2023, la DNRT busca, centraliza y analiza información para el Gobierno y representantes del Estado en ámbitos institucionales, económicos, sociales y de orden público.
PASP y GIPASP ilustran una continuidad transformada. Pueden contener datos vinculados a actividades políticas, filosóficas, religiosas o sindicales cuando se inscriben en finalidades de prevención de amenazas contra la seguridad pública o del Estado. En 2020 un cambio reglamentario intentó sustituir «actividades» por «opiniones»; el Consejo de Estado anuló esa modificación en 2021 porque la CNIL no había sido consultada sobre el cambio sustancial y ordenó suprimir los datos que revelaran simples opiniones no derivadas de actividades correspondientes, salvo nuevo texto adoptado correctamente.
La pregunta adecuada no es si un sistema se llama oficialmente «fichero político», sino qué datos políticos pueden registrarse, para qué finalidad, con qué criterios, durante cuánto tiempo, con qué posibilidades de cruce y bajo qué control. A la inversa, también sería falso describir PASP, GIPASP o DNRT como instrumentos destinados a registrar a todos los opositores del Gobierno.
T4, T5 y denominaciones internas: prudencia
Denominaciones como «T4» y «T5» aparecen en libros periodísticos, testimonios y organigramas antiguos. Presentarlas como unidades oficiales y estables de la DGSI actual sería un error metodológico. La DGSI no publica un organigrama operativo exhaustivo y la organización evoluciona con amenazas y reformas. Es legítimo describir una denominación, una finalidad o una autoridad de control cuando es pública; cuando la organización interna o el decreto de detalle no se publica, hay que decir «no lo sabemos públicamente» en vez de inventar.
Hitos cronológicos: de los RG al sistema actual
| Año | Hito |
|---|---|
| 1991 | Decreto sobre varios ficheros RG y acceso indirecto mediante la CNIL. |
| 1995 | Fin oficial del seguimiento del funcionamiento interno de partidos por los RG. |
| 2008 | Desaparición de la Dirección central de RG y reorganización. |
| 2014 | Creación de la DGSI. |
| 2015 | Ley de inteligencia, creación de CNCTR y FSPRT. |
| 2020 | Reforma PASP, GIPASP y EASP. |
| 2021 | Intervención del Consejo de Estado sobre la noción de «opiniones». |
| 2023 | Creación de la DNRT. |
| 2026 | Evolución del segundo círculo y creación de ACCReD MINDEF; 25 tratamientos en R. 841-2. |
La galaxia de 25 ficheros o partes de ficheros relativos a la seguridad del Estado
La lista del artículo R. 841-2 no significa «25 ficheros secretos para vigilar a la población». Algunos son ficheros de soberanía cuyo decreto detallado no se publica; otros son sistemas administrativos más amplios de los que sólo una parte vinculada a la seguridad del Estado está sometida al régimen especial. Deben distinguirse tres niveles: ESTABLECIDO, CONTEXTO PÚBLICO y NO PÚBLICO.
| Tratamiento | Responsable / ámbito | Función general |
|---|---|---|
| CRISTINA | DGSI | Seguridad del Estado |
| SECU | DGSE | Seguridad / soberanía |
| SIRCID | DRSD | Contrainjerencia defensa |
| DOREMI | DRM | Inteligencia militar |
| FSPRT | Interior / comunidad CT | Radicalización terrorista |
| FPR, parte seguridad | Interior | Personas buscadas/señaladas |
| SIS / N-SIS, parte seguridad | Schengen | Alertas europeas |
| STARTRAC, parte seguridad | TRACFIN | Inteligencia financiera |
| BCR-DNRED | DNRED | Inteligencia aduanera |
| GESTEREXT | Prefectura de Policía | Inteligencia territorial parisina |
| BIOPEX | DRM | Tratamiento especializado |
| LEGATO | Legión Extranjera | Tratamiento especializado |
| ACCReD | Interior | Cribado de investigaciones administrativas |
| EASP | Policía / Prefectura | Investigaciones administrativas |
| PASP | Policía | Prevención de amenazas a seguridad pública |
| GIPASP | Gendarmería | Prevención de amenazas a seguridad pública |
| TREX | DGSE | Inteligencia exterior |
| HOPSYWEB, parte seguridad | ARS / prefectos | Cuidados sin consentimiento y cruce regulado |
| RINC | Estado Mayor | Ciberdefensa |
| NATALI, parte seguridad | DGEF | Nacionalidad / naturalización |
| Fichero de inteligencia penitenciaria | Administración penitenciaria | Inteligencia penitenciaria |
| Tratamiento de interés nuclear | Gendarmería / CoSSeN | Seguridad nuclear |
| FiMPA | Interior | Medidas de policía administrativa |
| PERS-CM | DGSE | Gestión de personal DGSE |
| ACCReD MINDEF | DRSD / Defensa | Investigaciones de seguridad defensa |
CRISTINA, SECU, SIRCID, DOREMI, BCR-DNRED, GESTEREXT, BIOPEX, TREX, RINC, FiMPA y PERS-CM ilustran una regla fundamental: la existencia del tratamiento y el servicio responsable pueden ser públicos aunque el decreto detallado no lo sea. No debe inventarse una descripción exhaustiva de sus datos, criterios de alimentación, conservación o accesos.
FSPRT centraliza desde 2015 señalizaciones relacionadas con radicalización susceptible de vincularse a amenaza terrorista. Inscripción no equivale a condena ni a vigilancia permanente. FPR contiene categorías diversas y la conocida ficha S no equivale a «terrorista». SIS/N-SIS es un sistema europeo de alertas, no un fichero francés secreto.
ACCReD automatiza ciertas consultas autorizadas en investigaciones administrativas; un «hit» informático debe ser verificado y valorado, no transformarse automáticamente en decisión negativa. EASP conserva datos útiles para investigaciones administrativas. PASP y GIPASP sirven a policía y gendarmería para prevención de amenazas a seguridad pública o del Estado, antes incluso de una condena cuando la finalidad preventiva lo justifica legalmente.
HOPSYWEB no es un fichero de terroristas: se refiere ante todo al seguimiento administrativo de cuidados psiquiátricos sin consentimiento y sólo permite un cruce de identidad regulado con el FSPRT con verificación de coincidencia. Sufrir un trastorno psiquiátrico no significa radicalización ni peligrosidad.
NATALI muestra que un tratamiento general de nacionalidad puede contener únicamente una parte relevante para seguridad del Estado. El tratamiento de interés nuclear responde a las exigencias muy estrictas de acceso y seguridad del sector nuclear. PERS-CM recuerda que los propios agentes y recursos humanos de un servicio secreto constituyen un asunto de seguridad.
ACCReD MINDEF, creado por los decretos de febrero de 2026 y aplicado por la DRSD, facilita investigaciones administrativas de seguridad en Defensa. Puede, cuando sea indispensable, tratar ciertos datos sensibles, pero prohíbe seleccionar una categoría de personas únicamente sobre esa base y exige habilitaciones individuales y reglas de conservación.
LO QUE LA LISTA DE 25 NO DICE. No significa que un ciudadano pueda ser inscrito indistintamente en 25 bases. Cada tratamiento tiene responsable, finalidad, ámbito y régimen. La pregunta correcta es: ¿qué tratamiento, para qué finalidad, por qué autoridad y con qué derechos?
Investigaciones administrativas, habilitaciones y consecuencias profesionales
El asunto se vuelve concreto para quien trabaja para el Estado, una empresa sensible o infraestructura crítica, o solicita una habilitación. La ley permite investigaciones antes de ciertas decisiones de contratación, asignación, autorización o habilitación y también después si un comportamiento parece incompatible con la función. No se trata de castigar un delito sino de evaluar un riesgo.
Una persona con acceso a información clasificada que mantuviera contactos repetidos, inexplicados y ocultos con un posible intermediario de un servicio extranjero podría ser objeto de comprobaciones aunque no se hubiera demostrado un delito. Una valoración desfavorable puede conducir a denegar o retirar el acceso. No es necesariamente una sanción disciplinaria: protege un secreto, un lugar o una misión.
Opiniones políticas, militancia y «entrismo»: ¿dónde está la frontera?
Una democracia no puede convertir crítica al Gobierno, voto, militancia legal, sindicalismo, religión o filosofía personal en criterios autónomos de sospecha. Textos relativos a ACCReD, PASP, GIPASP o ACCReD MINDEF permiten tratar ciertos datos sensibles cuando son estrictamente necesarios para la finalidad, pero prohíben seleccionar categorías únicamente por esos datos.
La dificultad aparece cuando la opinión forma parte de un conjunto de hechos vinculados a violencia grave, reconstitución de grupos disueltos, injerencia extranjera, terrorismo, sabotaje, espionaje o crimen organizado. La inteligencia puede interesarse entonces no por ser «de izquierda» o «de derecha», religioso, ecologista, nacionalista o revolucionario, sino por comportamientos objetivos que pueden corresponder a una amenaza legalmente definida.
El informe CNCTR 2025 menciona solicitudes donde se invocaba una estrategia de «entrismo». La cuestión del controlador no es si la palabra inquieta políticamente, sino si los hechos corresponden realmente a una finalidad legal y si la medida es necesaria y proporcionada. Influencia democrática, militancia legal o búsqueda de alternancia no pueden asimilarse por comodidad a un ataque contra las instituciones.
¿Puede una persona estar registrada sin haber cometido una infracción?
Sí, en ciertos tratamientos y bajo condiciones. Es consecuencia del carácter preventivo de la inteligencia. PASP y GIPASP pueden interesarse por actividades que indiquen un riesgo antes de una condena; una investigación administrativa puede examinar compatibilidad con una función sensible sin delito previo. Pero tampoco es cierto que «el Estado puede registrar a cualquiera por cualquier motivo». Cada tratamiento posee finalidad, categorías, accesos, conservación y controles. Y «ser mencionado» no significa necesariamente «ser objetivo»: un nombre puede aparecer como contacto, testigo, responsable, víctima potencial o elemento de contexto.
¿Cómo saber si se figura en un fichero de inteligencia?
Para varios ficheros policiales se pueden ejercer derechos ante el ministerio responsable y la CNIL. Para tratamientos de inteligencia como CRISTINA, FSPRT, TREX, SIRCID, DOREMI o GESTEREXT existe una vía específica mediante la CNIL. Confirmar sistemáticamente a alguien que está o no conocido por un servicio podría revelar una vigilancia, una fuente o un interés operativo.
El contencioso puede llegar a la formación especializada del Consejo de Estado, cuyos miembros están habilitados para consultar piezas clasificadas que el recurrente no ve. Si no se constata ilegalidad, la decisión no revela necesariamente si la persona figura en el fichero. Si se descubre una ilegalidad, el juez puede ordenar rectificación, supresión o destrucción de datos o, según el caso, indemnización.
¿Quién controla los servicios?
El control está fragmentado. La CNCTR controla técnicas de inteligencia. La CNIL interviene sobre protección de datos y ciertos derechos. La formación especializada del Consejo de Estado controla jurídicamente técnicas y tratamientos de seguridad del Estado. La Delegación Parlamentaria de Inteligencia controla la acción gubernamental y evalúa la política. La Comisión de Verificación de Fondos Especiales examina créditos secretos. La Inspección de Servicios de Inteligencia realiza auditorías, y el Tribunal de Cuentas puede controlar aspectos de gestión.
Parte del control es público y otra parte es secreta pero institucionalizada. El secreto no debe ser una zona sin Derecho; desplaza la supervisión hacia instituciones habilitadas para ver lo que el público no puede ver. Eso no significa que el sistema sea perfecto: la CNCTR ha advertido de limitaciones de medios y cuestiones jurídicas todavía abiertas.
Lo que protege el secreto - y lo que no debe impedir
Publicarlo todo revelaría fuentes, criterios técnicos, vulnerabilidades, accesos, umbrales operativos o identidades y perjudicaría la eficacia. El secreto protege personas, fuentes, cooperaciones extranjeras, métodos y operaciones en curso. Pero no puede ocultar la existencia misma de una política pública. El ciudadano puede conocer misiones, finalidades legales, principales servicios, parte de presupuestos y efectivos, autoridades de control, existencia de numerosos tratamientos y vías de recurso.
El riesgo existe en ambos sentidos. Demasiada transparencia puede exponer capacidades; demasiado secreto puede alimentar fantasías, impedir debate presupuestario y dificultar la detección de abusos. El compromiso democrático combina publicidad del marco y de los controles con protección de detalles operativos y acceso de autoridades habilitadas a lo que el público no ve.
Glosario rápido: quince nociones que no deben confundirse
| Término | Definición |
|---|---|
| Ficha S | Categoría del FPR vinculada a seguridad del Estado; no significa condena ni orden de detención. |
| FPR | Fichero de personas buscadas o señaladas, con categorías diversas. |
| FSPRT | Señalamientos para prevenir radicalización terrorista; inscripción no equivale a condena. |
| CRISTINA | Tratamiento de soberanía DGSI cuyo detalle no es público. |
| PASP | Tratamiento policial para prevención de amenazas a seguridad pública. |
| GIPASP | Tratamiento de gendarmería de lógica próxima. |
| EASP | Tratamiento de investigaciones administrativas de seguridad. |
| ACCReD | Herramienta de consulta autorizada de varios tratamientos en ciertas investigaciones. |
| Nota blanca | Restitución de inteligencia que protege el origen; puede discutirse ante el juez. |
| Investigación administrativa | Verificación para valorar compatibilidad con función, acceso o habilitación sensible. |
| Habilitación | Decisión de acceso a información clasificada; retirada no siempre es sanción disciplinaria. |
| CNIL | Autoridad de protección de datos. |
| CNCTR | Autoridad independiente de control de técnicas de inteligencia. |
| DPR | Delegación Parlamentaria de Inteligencia. |
| Formación especializada del Consejo de Estado | Juez habilitado para contenciosos cubiertos por secreto de defensa. |
¿Y en el extranjero? Seis arquitecturas para una misma pregunta
Comparar sistemas extranjeros permite distinguir necesidades casi universales de elecciones políticas. Todos los Estados intentan conocer intenciones adversas, detectar espionaje, prevenir terrorismo, proteger secretos y explotar datos técnicos. Cambian la separación interior/exterior, el papel de la policía, la protección de actividad política, la autorización de interceptaciones y la fuerza del control parlamentario o judicial. La comparación se mantiene deliberadamente en el nivel público.
Estados Unidos
La Intelligence Community estadounidense reúne dieciocho elementos, entre ellos ODNI, CIA, NSA, DIA, FBI, NGA, NRO y componentes militares y ministeriales. La CIA se orienta principalmente al exterior; el FBI combina policía federal y papel central en contraespionaje y seguridad nacional interior. Esta acumulación hace menos nítida que en Francia la frontera institucional entre investigación penal e inteligencia.
La historia de COINTELPRO (1956-1971), que afectó al Partido Comunista, Socialist Workers Party, Ku Klux Klan, Black Panthers y New Left, explica la sensibilidad estadounidense respecto a vigilancia política. El FBI reconoce las críticas legítimas por afectaciones a derechos de la Primera Enmienda. El marco moderno exige una finalidad legítima de seguridad nacional o aplicación de la ley y atención particular cuando se afectan expresión, asociación, religión o prensa.
La Foreign Intelligence Surveillance Court examina determinadas autorizaciones de vigilancia, registros y medidas de inteligencia exterior. El Senado y la Cámara disponen de comités especializados. Sin embargo, los debates sobre NSA, Snowden, Section 702, National Security Letters y datos recogidos incidentalmente muestran que el equilibrio nunca queda definitivamente resuelto.
Alemania
Alemania desarrolló la idea de «democracia militante» o capaz de defenderse. El BfV y los organismos de los Länder identifican esfuerzos contra el orden constitucional democrático libre, la seguridad federal o regional y determinadas actividades de espionaje o injerencia. El BfV se define como sistema de alerta temprana: actúa antes de que necesariamente exista delito, pero afirma no «espiar opiniones»; debe existir una actividad dirigida contra principios protegidos.
El BND se ocupa del exterior y el MAD de protección y contraespionaje militar. El PKGr del Bundestag ejerce control parlamentario y la Comisión G 10 decide sobre necesidad y admisibilidad de restricciones al secreto de comunicaciones. El modelo ilustra que se pueden observar ciertos movimientos políticos por riesgos constitucionales sin convertir la simple opinión en objeto de inteligencia.
Italia
La reforma de 2007 organizó el sistema alrededor del DIS, la AISE exterior y la AISI interior, con fuerte responsabilidad del presidente del Consejo. El DIS coordina y supervisa. El COPASIR controla parlamentariamente que la actividad respete Constitución y leyes y se realice en interés exclusivo de la República. La tradición de confiar su presidencia a la oposición busca reforzar el contrapeso político.
Italia y Francia separan interior y exterior y disponen de coordinación y control parlamentario, pero Italia concentra más directamente AISE, AISI y DIS alrededor de la presidencia del Consejo. Su historia de violencia política, terrorismo y controversias explica el énfasis puesto en responsabilidad, inspección y control.
Reino Unido
El sistema se apoya en MI5 para seguridad interior, MI6 para inteligencia exterior y GCHQ para señales y ciberseguridad. La Investigatory Powers Act 2016 consolidó un marco de poderes intrusivos y control. Muchas autorizaciones siguen un «double lock»: decisión ministerial más aprobación de un Judicial Commissioner. IPCO supervisa, el Investigatory Powers Tribunal recibe reclamaciones y el Intelligence and Security Committee del Parlamento controla política, administración y gastos.
Rusia
La arquitectura rusa incluye SVR exterior, FSB para seguridad interior y contraespionaje y estructuras de inteligencia militar. La legislación prevé formalmente controles presidenciales, parlamentarios, judiciales y del fiscal, pero su independencia y visibilidad pública son más difíciles de comparar con modelos pluralistas occidentales. La sentencia Roman Zakharov c. Rusia de 2015 de la Gran Sala del TEDH señaló problemas estructurales relativos al marco de interceptación secreta, autorizaciones y garantías.
La comparación no exige afirmar que todo ciudadano ruso sea objeto de vigilancia política, sino reconocer un sistema de fuerte centralización ejecutiva, amplias competencias de seguridad y menor visibilidad pública de controles externos independientes.
China
China organiza su sistema alrededor de una concepción amplia de seguridad nacional. El Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) es un órgano central civil de inteligencia y seguridad; seguridad pública y fuerzas armadas disponen de sus propias estructuras. La Ley Nacional de Inteligencia de 2017 establece deberes de apoyo, asistencia y cooperación para organizaciones y ciudadanos y exige que los órganos actúen conforme a la ley. La Ley de Contraespionaje revisada en 2023 amplió y precisó varios elementos.
La diferencia más visible para un lector francés es la integración de las obligaciones de seguridad nacional en una lógica de movilización social más amplia. No significa que cada ciudadano sea un agente, pero la frontera entre Estado, partido, organismos públicos y sociedad es menos estanca. Existen mecanismos legales de supervisión y queja, pero el control externo público es menos comparable con autoridades independientes, tribunales especializados y pluralismo parlamentario de Francia, Alemania, Estados Unidos o Reino Unido.
Tampoco debe confundirse inteligencia china con «crédito social». El crédito social no es una base única gigantesca de inteligencia que atribuya una nota política a cada ciudadano. Inteligencia, seguridad pública, censura, policía, administración de datos y mecanismos de reputación pueden cruzarse, pero son conjuntos distintos.
Lo que revela la comparación internacional
Pese a tradiciones diferentes aparecen seis constantes: separación variable entre inteligencia exterior, interior y militar; presencia inevitable de dimensión política cuando se trata de espionaje, injerencia, extremismo violento o amenazas a instituciones; carácter preventivo; desplazamiento digital hacia grandes conjuntos de datos y cruces; universalidad del secreto; y diferencias democráticas concentradas en finalidades, pluralidad de controladores, independencia judicial y recurso efectivo.
| País | Arquitectura dominante | Control público característico |
|---|---|---|
| Francia | DGSE / DGSI / DRM / DRSD / DNRED / TRACFIN + segundo círculo | CNCTR, CNIL, DPR, Consejo de Estado, controles presupuestarios y judiciales |
| Estados Unidos | Intelligence Community de 18 elementos; CIA exterior; FBI interior; NSA señales | FISC/FISCR, comités del Congreso, inspectores generales, tribunales |
| Alemania | BND exterior; BfV/LfV interior constitucional; MAD defensa | PKGr, Comisión G 10, jurisdicciones |
| Italia | DIS coordinación; AISE exterior; AISI interior | COPASIR, presidencia del Consejo, inspección DIS, justicia |
| Reino Unido | MI6 exterior; MI5 interior; GCHQ señales/ciber | Double lock, Judicial Commissioner, IPCO, IPT, ISC |
| Rusia | SVR exterior; FSB interior/contraespionaje; inteligencia militar | Controles formales presidenciales, parlamentarios, judiciales y del fiscal; menor transparencia pública |
| China | Dirección centralizada; MSS/seguridad del Estado, seguridad pública y militar | Supervisión interna y vías legales; control externo público menos comparable a modelos pluralistas |
Conclusión: una democracia debe saber lo que puede saber
El título une deliberadamente política e inteligencia porque la legitimidad de los servicios se juega en esa frontera: proteger las instituciones sin proteger a un Gobierno contra sus opositores, detectar una injerencia sin criminalizar la influencia democrática, documentar una amenaza sin transformar una opinión en falta.
La inteligencia francesa es más amplia y más jurídica que la imagen popular del «servicio secreto»: seis servicios especializados, un segundo círculo, coordinación, miles de agentes, miles de millones de euros, técnicas autorizadas, decenas de tratamientos, investigaciones administrativas, ficheros de soberanía, control parlamentario, autoridades independientes y un juez habilitado.
Hay que rechazar los atajos. «Ficha S» no significa «terrorista». FSPRT no significa «condenado». Una nota de inteligencia no es automáticamente prueba penal. Una investigación administrativa no es una sanción. Estar mencionado no significa ser objetivo de vigilancia. CRISTINA no es una base cuyos criterios completos conozca el público. PASP y GIPASP son herramientas preventivas ligadas a finalidades legales. HOPSYWEB no es un fichero de terroristas. NATALI no es un fichero secreto de inteligencia aunque una parte de sus datos pueda interesar a seguridad del Estado.
El secreto no anula el derecho a saber; desplaza su frontera. No necesitamos conocer la identidad de un agente operativo, una fuente humana, un método técnico no público o la estructura detallada de un fichero de soberanía. Sí podemos exigir conocer las finalidades autorizadas, cifras públicas de vigilancia, órganos de control, ficheros existentes, vías de recurso y coste de la política pública.
Ese es el objetivo de este artículo: responder ni con «no pregunte, es secreto» ni con «todo está permitido en la sombra», sino con un marco público verificable. Una democracia madura no exige transparencia operativa de sus servicios; exige secreto donde es necesario y control allí donde actúan.
Fuentes públicas principales
Sources publiques principales
Les références ci-dessous ont été privilégiées parce qu’elles sont institutionnelles, juridiques ou issues des autorités de contrôle. Elles permettent au lecteur de poursuivre la vérification sans dépendre d’interprétations journalistiques. La présente version ajoute un bloc historique sur les Renseignements généraux, le droit d’accès indirect, les notes blanches et le débat sur le fichage politique. Lorsque le décret d’un fichier n’est pas publié, cette absence de publication est elle-même un fait juridique : le présent dossier ne tente pas de la contourner et se limite à ce que les textes publics permettent d’établir.
1. Code de la sécurité intérieure - article L. 811-3 : finalités du renseignement - source
2. Code de la sécurité intérieure - article R. 811-1 : six services spécialisés - source
3. Code de la sécurité intérieure - article R. 841-2 : 25 traitements ou parties de traitements intéressant la sûreté de l’État - source
4. Code de la sécurité intérieure - EASP, article R. 236-1 - source
5. Code de la sécurité intérieure - PASP, article R. 236-11 - source
6. Code de la sécurité intérieure - GIPASP, article R. 236-21 - source
7. Décret ACCReD du 3 août 2017 - source
8. Décret HOPSYWEB / soins psychiatriques sans consentement du 23 mai 2018 - source
9. Décret NATALI du 3 février 2023 - source
10. Décret du 8 avril 2024 - traitement d’optimisation des données et informations d’intérêt nucléaire - source
11. DGSI - Nos missions - source
12. DGSI - Contre-espionnage et protection des intérêts de la France - source
13. DGSI - Protection du patrimoine économique et scientifique - source
14. DGSE - Nos missions - source
15. DGSE - Qui sommes-nous ? - source
16. DRSD - Renseigner pour protéger : la contre-ingérence défense - source
17. DRM - Plaquette de présentation 2025 - source
18. Douane française - Bilan annuel 2024, présentation de la DNRED - source
19. TRACFIN - Présentation et missions - source
20. CNCTR - Rapport d’activité 2025, publié le 25 juin 2026 - source
21. Délégation parlementaire au renseignement - rapport public 2025, tome I - source
22. Assemblée nationale - présentation de la Délégation parlementaire au renseignement - source
23. CNIL - Demander une vérification sur un fichier de police ou de renseignement - source
24. Conseil d’État - Formation spécialisée : contrôle des fichiers intéressant la sûreté de l’État - source
25. Conseil d’État - Contrôle des techniques de renseignement - source
26. Conseil d’État - décision n° 502995 du 10 avril 2026 (EASP, PASP, GESTEREXT) - source
27. Conseil d’État - décision n° 511283 du 5 juin 2026 (FPR, PASP, EASP) - source
28. Décret n° 91-1051 du 14 octobre 1991 sur les fichiers des Renseignements généraux - source
29. CNIL - Délibération n° 91-083 du 24 septembre 1991 sur les fichiers des Renseignements généraux - source
30. CNIL - Rapport d’activité 1990, droit d’accès indirect et fichiers des RG - source
31. CNIL - Rapport d’activité 1991, droit d’accès et communication des dossiers RG - source
32. CNIL - Rapport d’activité 2000, fichiers des Renseignements généraux et accès indirect - source
33. Assemblée nationale - Commission d’enquête sur le DPS du Front national, rapport n° 1622, 1999 - source
34. Assemblée nationale - Audition de Jean-Pierre Pochon, directeur des RG à la préfecture de police de Paris, 2 mars 1999 - source
35. Assemblée nationale - Rapport d’information n° 1548 sur les fichiers de police, 2009 - source
36. Conseil d’État - décisions du 24 décembre 2021 relatives aux fichiers PASP et GIPASP - et - source / source
37. CNIL - Publication des décrets relatifs aux fichiers PASP, GIPASP et EASP - source
38. Police nationale - Direction nationale du renseignement territorial (DNRT) - source
39. Assemblée nationale - Rapport d’information décrivant l’usage des notes blanches dans les mesures administratives de surveillance - source
40. Conseil d’État - décision n° 491089 du 4 novembre 2024 sur l’insuffisante précision d’une note blanche et le rôle du juge - source
41. CAA Paris - décision du 2 avril 2026, n° 25PA00635, note blanche insuffisamment précise - source
42. Code général de la fonction publique - liberté d’opinion, articles L. 111-1 à L. 111-5 - ouvrir
43. Code général de la fonction publique - obligations générales, articles L. 121-1 à L. 121-11 - ouvrir
44. Service-Public.fr - devoirs de réserve, discrétion, neutralité et secret professionnels - ouvrir
45. Le Monde - 5 juin 2026, première description publique des « Phrygiens » et effectif alors annoncé - ouvrir
46. CNCTR - Rapport d’activité 2025, contrôle des techniques et problématique de l’« entrisme » - ouvrir
47. Décret n° 2026-124 du 24 février 2026 portant création d’ACCReD MINDEF - ouvrir
48. Décret n° 2026-125 du 24 février 2026 modifiant l’article R. 841-2 du Code de la sécurité intérieure - ouvrir
49. États-Unis - Senate Select Committee on Intelligence, Intelligence Community Elements - ouvrir
50. États-Unis - Foreign Intelligence Surveillance Court, rôle et procédures - ouvrir
51. États-Unis - Senate Select Committee on Intelligence, mission de contrôle - ouvrir
52. États-Unis - FBI Vault, COINTELPRO et reconnaissance historique des atteintes au Premier amendement - ouvrir
53. États-Unis - FBI, Domestic Investigations and Operations Guide (version 2024 publiée au Vault) - ouvrir
54. Allemagne - BfV, FAQ sur la protection de la Constitution et le rôle d’alerte précoce - ouvrir
55. Allemagne - Bundestag, organes de contrôle du renseignement : PKGr et G 10 Commission - ouvrir
56. Italie - Sistema di informazione per la sicurezza della Repubblica, architecture officielle - ouvrir
57. Italie - Loi n° 124/2007 et missions de DIS, AISE et AISI - ouvrir
58. Royaume-Uni - MI5, cadre juridique, pouvoirs et contrôle - ouvrir
59. Royaume-Uni - SIS/MI6, missions et cadre légal - ouvrir
60. Royaume-Uni - GCHQ, cadre juridique - ouvrir
61. Royaume-Uni - Intelligence and Security Committee of Parliament, contrôle et recours - ouvrir
62. Russie - SVR, loi fédérale sur le renseignement extérieur - ouvrir
63. Russie - FSB, loi fédérale sur l’activité opérationnelle de recherche - ouvrir
64. Russie - Cour européenne des droits de l’homme, Roman Zakharov c. Russie, 2015 - ouvrir
65. Chine - Assemblée populaire nationale, loi nationale sur le renseignement (2017) - ouvrir
66. Chine - Assemblée populaire nationale, loi révisée sur le contre-espionnage (2023) - ouvrir
FIN DU DOSSIER

